En cuanto termina la sesión, el alumno recibe su debriefing: puntos fuertes, aspectos a mejorar, plan de acción, análisis de lo verbal y lo no verbal. El formador tiene la grabación con marcas de tiempo y el seguimiento de toda la cohorte.





Primero, la autoevaluación: el alumno analiza su propio desempeño antes de leer el debriefing, un hábito que afianza el aprendizaje.
De uso pedagógico: cada debriefing lo recuerda, no puede servir de base para una decisión sobre el puesto, la remuneración o la carrera.




La grabación con marcas de tiempo lleva directamente a los momentos fuertes y a los que hay que trabajar.
El formador podrá observar una simulación mientras se desarrolla y ajustar su acompañamiento.
El debriefing colectivo se basa en lo que se ha dicho, no en notas tomadas al vuelo.
Los indicadores se calculan de la misma forma en cada sesión: dos desempeños equivalentes dan resultados equivalentes.
La evaluación sigue los criterios definidos por tu formador, según su método.
Cada punto del debriefing remite a un momento de la sesión con su marca de tiempo.
Nuestros debriefings se comparan a doble ciego con los de formadores experimentados; cada diferencia corrige el sistema.

Objetivos alcanzados, parcialmente o no, escenario por escenario.
Los alumnos con resultados frágiles aparecen primero.
En LTI 1.3: puntuación, duración, ratio de escucha, velocidad del habla, muletillas, debriefing y plan de acción.
✦ Módulo Debriefing
Prueba una simulación y descubre el debriefing que recibirán tus alumnos.

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