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August 14, 2026
Mame-Mor Fall

Integrar Face Up en Rise Up con LTI 1.3: el tutorial paso a paso

Antes de nada, aclaremos una ambigüedad que hace perder tiempo a casi todo el mundo. Rise Up es un LMS francés: una plataforma en la que una empresa publica sus itinerarios, inscribe a sus alumnos y sigue su progreso. Articulate Rise 360 es una herramienta de autor estadounidense: con ella se crean módulos que después se exportan a un LMS. Los dos nombres se parecen, los dos productos no tienen nada que ver y la integración de Face Up no se hace en absoluto de la misma manera.

Este artículo trata de Rise Up, el LMS. Si buscabas el otro, consulta mejor cómo integrar una simulación conversacional en Articulate Rise 360 o crear formaciones con Rise 360 y Face Up.

Aquí describimos el proceso de integración en LTI 1.3: declarar Face Up como herramienta externa, intercambiar los identificadores, añadir una simulación a un itinerario, comprobar el seguimiento y probar en vista de alumno. Terminaremos con lo que hace Eurotunnel con este programa con unos 1.000 alumnos.

Rise Up o Articulate Rise: por qué la confusión sale cara

Dos productos, dos oficios

Rise Up aloja itinerarios y alumnos. Articulate Rise 360 produce módulos. Uno es un destino; el otro, un taller. Una organización puede perfectamente usar los dos: producir en Rise 360 y publicar en Rise Up.

La diferencia de naturaleza entre herramienta de autor y LMS se describe con más detalle en herramienta de autor, LMS y LCMS. No es una cuestión académica: determina quién hace qué en tu equipo y dónde se resuelven los problemas.

Lo que cambia para la integración

En Articulate Rise 360, la integración se hace mediante un bloque de inserción en un módulo. En Rise Up, se hace mediante LTI 1.3, con todo lo que aporta este protocolo: transmisión de la identidad del alumno, elección del escenario desde la plataforma, envío de la puntuación y de la finalización al seguimiento.

Dicho de otro modo, la versión LMS es más completa. Un módulo Rise 360 insertado muestra la simulación; una actividad LTI en Rise Up la muestra y la vincula al expediente del alumno.

Comprobar de qué se habla antes de empezar

Un reflejo sencillo antes de cualquier reunión técnica: pregunta en qué plataforma se conectan los alumnos a diario. Si la respuesta es un dominio de Rise Up, estás en el caso de este artículo. Si la respuesta es otro LMS al que llegan paquetes producidos con Rise 360, estás en el otro caso.

Antes de empezar

Los permisos y los interlocutores

La declaración de una herramienta externa es una operación de administración de la plataforma. Necesitas, por tanto, una cuenta de administrador de Rise Up y, según la configuración de tu contrato, el apoyo de tu interlocutor en el editor. Resuelve este punto primero: es el que determina el calendario.

Por parte de Face Up, basta con un responsable del espacio de trabajo para generar y comunicar los datos de conexión.

La información que hay que intercambiar

El intercambio es recíproco, exactamente igual que en los demás LMS. Face Up proporciona la URL de lanzamiento de la herramienta, la URL de inicio de conexión y la URL del conjunto de claves públicas. Rise Up proporciona a cambio su identificador de plataforma, un identificador de cliente, un identificador de despliegue y las direcciones técnicas de autenticación y de token.

Nada más. Estos valores son los mismos conceptos que se manejan en Moodle, descritos en el tutorial de integración en Moodle: solo cambia la interfaz, no el protocolo.

El alcance que hay que decidir de antemano

Hay que tomar dos decisiones antes de tocar la configuración. Qué datos de identidad comparte la plataforma con la herramienta, sabiendo que un seguimiento nominativo requiere como mínimo el nombre. Y qué itinerarios y qué grupos de usuarios están implicados al principio.

Tomar estas decisiones antes evita el escollo clásico: una integración técnicamente lograda, pero bloqueada tres semanas por una decisión interna que no se había previsto.

Declarar Face Up como herramienta LTI 1.3

Crear la conexión

En el espacio de administración de Rise Up, ve a la sección dedicada a las integraciones y a las herramientas externas, y crea una nueva conexión de tipo LTI 1.3. Los nombres exactos pueden variar según tu configuración: si no encuentras la opción, tu interlocutor de Rise Up te la indicará en un minuto.

Introduce las tres direcciones proporcionadas por Face Up. Como siempre, cópialas y pégalas, y comprueba que no haya ningún espacio al final de la cadena: es la primera causa de fallo en el lanzamiento, en cualquier LMS.

Activar los servicios LTI

Hay que activar dos servicios, y cada uno cumple una función concreta. El Deep Linking permite elegir el escenario desde la plataforma al construir el itinerario. AGS devuelve la puntuación y la finalización al seguimiento.

Si uno de los dos no está activado, la integración funcionará igualmente, pero de forma limitada, y el síntoma aparecerá más tarde, en el peor momento. Su papel respectivo se detalla en nuestra explicación de LTI 1.3.

Comprobar la vinculación

Introduce en Face Up los identificadores que devuelve Rise Up y valida. La comprobación real se hace en el paso siguiente: una actividad añadida a un itinerario de prueba, realizada con una cuenta de alumno real. Mientras no se haya hecho esta prueba, considera la integración como no verificada.

Añadir una simulación a un itinerario

Elegir el escenario con Deep Linking

En el itinerario, añade una actividad de tipo herramienta externa y selecciona la conexión Face Up. La selección de contenido abre el catálogo de escenarios directamente desde Rise Up: el diseñador elige el que quiere, valida y la plataforma recupera por sí sola los parámetros de lanzamiento.

Sin enlaces que pedir, sin ficheros que importar. Es lo que permite al equipo pedagógico hacer evolucionar sus itinerarios sin pasar por un ticket técnico, como explicamos en elegir tu escenario desde el LMS.

Configurar la nota y la finalización

Comprueba que la actividad sea calificable y que la escala corresponda a la puntuación que envía Face Up. Decide también qué cuenta como finalización: haber realizado la simulación o haber alcanzado un umbral. Ambas opciones son defendibles, pero la elección debe ser explícita, porque condiciona el avance en el itinerario.

El envío de notas se desarrolla en AGS y el envío de notas de soft skills.

Probar en vista de alumno

Usa una cuenta de alumno real inscrita en el itinerario, no solo una vista previa. Cuatro comprobaciones: la simulación se abre sin volver a pedir credenciales, la conversación empieza, el debriefing aparece al final y el resultado aparece en el seguimiento poco después.

Lo que ve el alumno, lo que obtiene RR. HH.

El alumno no sale de Rise Up

Es el punto más importante en el uso diario. El alumno abre su itinerario, hace clic en la actividad y la simulación se abre en un iframe dentro de la página. Sin segundo inicio de sesión, sin pestañas nuevas que gestionar, sin cuentas que crear.

Cada interrupción del recorrido cuesta participantes, y en una población de primera línea, esa pérdida dista mucho de ser marginal. Es uno de los puntos en los que el LMS por sí solo muestra sus límites con las competencias relacionales, como detallamos en por qué el LMS por sí solo no basta.

El debriefing después de la conversación

Al final de la conversación, el alumno recibe feedback sobre lo que ha hecho: los momentos en que la conversación dio un giro, lo que dijo en ese instante, lo que habría producido otra formulación. Ahí es donde se construye el reflejo, mucho más que en la puntuación.

Después puede repetir la misma situación. Repetir no es reconocer un fracaso, es el mecanismo: un comportamiento bajo presión no se asienta en una sola pasada.

Lo que obtiene RR. HH.

En cuanto a la gestión, el seguimiento de Rise Up muestra quién ha jugado, cuántas veces, con qué puntuación y qué finalización. Estos datos llegan solos, a la herramienta donde el equipo ya consulta todo lo demás, sin exportaciones ni reprocesamiento.

Es lo que hace posible una gestión por grupos en lugar de caso por caso: la lógica descrita en integrar la formación en atención al cliente en el LMS.

Eurotunnel: unos 1.000 alumnos entrenando la atención al cliente

El programa

Eurotunnel hace trabajar a unos 1.000 alumnos con escenarios de atención al cliente desde Rise Up. Los equipos se entrenan con situaciones que se encuentran realmente, en el marco de su nuevo enfoque de atención al cliente.

El contexto operativo de estas situaciones se describe en nuestro artículo sobre la gestión de incidencias y en las soft skills del transporte de viajeros.

Lo que sigue RR. HH.

Dos cosas, y se complementan. En primer lugar, la progresión en las competencias del nuevo enfoque de atención al cliente: es el objetivo del programa. Y después, el compromiso de los equipos, porque en una competencia que exige repetición, el compromiso condiciona el resultado.

Un equipo que se entrena por iniciativa propia progresa más que uno que cumple una obligación. Seguir el compromiso no es, por tanto, un indicador de conveniencia: es un indicador adelantado de la progresión futura.

Gamificación y retos entre equipos

Para fomentar la práctica, Eurotunnel se apoya en la gamificación y en los retos entre equipos. El resorte es sencillo y eficaz: hacer que la repetición resulte atractiva en lugar de obligatoria.

Es una palanca que a menudo se descuida en los despliegues amplios, en los que se pone mucha energía en el contenido y poca en las condiciones de la práctica. El relato completo está en nuestro caso de cliente Eurotunnel, y la lógica de escala en desplegar la formación en soft skills a gran escala.

Conclusión

La integración de Face Up en Rise Up sigue siempre la misma secuencia: declarar la herramienta en LTI 1.3, intercambiar los identificadores en ambos sentidos, activar Deep Linking y AGS, añadir la simulación a un itinerario y, por último, probar con una cuenta de alumno real. La mayor parte del tiempo se va en los permisos de administración y las decisiones internas, no en la configuración.

Una vez establecida la conexión, añadir una simulación a un nuevo itinerario es cuestión de minutos para el equipo pedagógico. Esa facilidad es lo que hace que el programa sea sostenible con un millar de alumnos y lo que permite hacer evolucionar los escenarios sin volver a importar nada.

Y si en tu organización aún no está decidido el estándar, lee primero SCORM, LTI o xAPI para el entrenamiento conversacional y después la guía de integración de Face Up en un LMS.

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